La enfermedad de Crohn, junto con la colitis ulcerosa, son las dos principales enfermedades inflamatorias intestinales. Ambas afectan mayormente al intestino grueso, aunque en el caso de Crohn también puede comprometer otras partes del sistema digestivo, desde la boca hasta el ano. Estas enfermedades suelen presentarse en dos fases: períodos de estabilidad y brotes inflamatorios.
Durante los brotes, es crucial ajustar la dieta para evitar alimentos que puedan agravar los síntomas y alargar el proceso inflamatorio. A continuación, presentamos una guía detallada sobre qué alimentos evitar y cuáles incorporar durante un brote, así como algunos factores desencadenantes comunes.
¿Qué ocurre en un brote de Crohn?
Durante un brote, la inflamación de la mucosa intestinal puede:
- Agravar los síntomas digestivos como diarrea, dolor abdominal y malabsorción de nutrientes.
- Causar complicaciones sistémicas como fatiga y pérdida de peso.
- Producir inflamación en otras partes del cuerpo, como articulaciones o piel.
En esta fase, es imprescindible evitar alimentos que puedan irritar aún más la mucosa intestinal o alterar negativamente la microbiota intestinal.
Alimentos que se deben evitar durante los brotes de Crohn
- Bebidas irritantes:
- Bebidas alcohólicas: Irritan la mucosa intestinal y empeoran los síntomas.
- Bebidas con cafeína (café, té, refrescos de cola): Pueden ser agresivas para el sistema digestivo.
- Refrescos carbonatados: La burbuja y el alto contenido de azúcar o jarabe de fructosa pueden agravar la diarrea y alterar la microbiota intestinal.
- Edulcorantes artificiales: Como sacarina y aspartamo, pueden alterar negativamente la microbiota.
- Fibra insoluble (cereales y semillas):
- Cereales integrales: El salvado y otras fibras insolubles irritan el intestino inflamado.
- Semillas con cáscara: Semillas de lino, chía, sésamo, girasol o calabaza deben evitarse a menos que se retiren completamente las cáscaras.
- Legumbres:
- Si se consumen, deben estar pasadas por el pasapurés para eliminar la fibra insoluble (piel). Se pueden usar en pequeñas cantidades por su contenido de fibra soluble, que puede ayudar a controlar la diarrea.
- Frutas con alto contenido de fibra o ácidas:
- Evitar: Ciruelas, kiwi, naranja.
- Permitidas: Plátano y manzana pelada, ya que contienen fibra soluble que ayuda a retener líquidos y mejorar la consistencia de las heces.
- Lácteos:
- Muchas personas con Crohn tienen intolerancia a la lactosa, lo que agrava los síntomas.
- Permitido: Yogur natural sin aditivos ni azúcares añadidos. Debe evitarse el yogur con trozos de frutas o cereales.
- Verduras crudas y fibrosas:
- En general, las verduras crudas no se toleran bien durante un brote.
- Excepción: El boniato, que es fácil de digerir y tiene propiedades beneficiosas para el sistema digestivo.
- Edulcorantes naturales (polioles):
- Eritritol, sorbitol, maltitol, xilitol y glucósidos de esteviol pueden alterar la microbiota intestinal y deben evitarse.
Factores desencadenantes de los brotes de Crohn
- Alimentos con gluten:
- Aunque no todas las personas con Crohn son celíacas, el gluten puede desencadenar brotes inflamatorios.
- Solanáceas:
- Tomate, pimiento, berenjena y patata son alimentos que en algunas personas pueden desencadenar respuestas inflamatorias, especialmente en enfermedades autoinmunes.

« Cuando buscas algo, por ejemplo salud, ella por lo general también te está buscando »
Alimentos recomendados durante los brotes de Crohn
Durante los brotes, es esencial optar por una dieta baja en fibra y rica en alimentos fáciles de digerir que ayuden a calmar el sistema digestivo. Entre los alimentos recomendados destacan:
- Proteínas de fácil digestión:
- Pollo, pescado blanco y huevos son buenas fuentes de proteínas que no irritan el intestino.
- Carbohidratos simples:
- Arroz blanco, patata y boniato.
- Frutas bajas en fibra y peladas:
- Plátano y manzana cocida o pelada.
- Yogur natural:
- Rico en probióticos, ayuda a equilibrar la microbiota intestinal.
- Caldo de huesos:
- Rico en colágeno y gelatina, ayuda a reparar la mucosa intestinal.
Cómo identificar alimentos problemáticos
Cada persona con Crohn tiene tolerancias alimentarias únicas. Llevar un diario de alimentos puede ser clave para identificar patrones entre lo que consumes y la aparición de síntomas. Anota los alimentos ingeridos y los síntomas experimentados para determinar qué alimentos debes evitar incluso fuera de los brotes.
Consejos adicionales para manejar los brotes de Crohn
- Hidratación:
- Mantente bien hidratado, especialmente si tienes diarrea. Opta por agua filtrada antioxidante y estructurada, caldos claros y soluciones de rehidratación oral.
- Pequeñas porciones:
- Consume comidas más pequeñas y frecuentes para reducir la carga digestiva.
- Evita alimentos procesados:
- Los aditivos y conservantes pueden desencadenar inflamación.
La importancia de un enfoque personalizado
Aunque esta guía proporciona un marco general, cada caso de enfermedad de Crohn es único. Un profesional especializado en nutrición y enfermedades inflamatorias puede diseñar un plan alimenticio adaptado a tus necesidades específicas.
La dieta juega un papel crucial en el manejo de la enfermedad de Crohn, especialmente durante los brotes. Adoptar un enfoque cuidadoso y personalizado, evitando alimentos irritantes y optando por opciones suaves y nutritivas, puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida de las personas afectadas por esta enfermedad.
Recuerda que, además de seguir un plan alimenticio adecuado, el manejo de la enfermedad debe complementarse con estrategias de control del estrés, ejercicio moderado y seguimiento médico constante.
Si estás interesado en aprender más sobre enfermedad de Crohn y cómo puede mejorar tu calidad de vida con una dieta equilibrada estoy a tu completa disposición en mi consulta para ayudarte a recuperar tu energía y vitalidad.
¡Empieza hoy mismo a cuidar de tu cuerpo y mente con estas herramientas! Tu bienestar presente y futuro te lo agradecerán.