La vitamina D se debe tomar con grasas. Es una vitamina liposoluble, lo que significa que se disuelve y se transporta mejor con alimentos grasos. Para que tu cuerpo pueda absorberla eficientemente, es clave consumirla junto con alimentos grasos. Esta práctica no solo mejora su absorción, sino que también optimiza su utilización en el organismo. Vamos a profundizar en este tema con bases científicas y ejemplos claros.
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1. Vitamina D: Una vitamina liposoluble
Al ser liposoluble, la vitamina D necesita grasas para su transporte y almacenamiento en el cuerpo. Las grasas de los alimentos actúan como vehículos que permiten que la vitamina D pase desde el intestino al torrente sanguíneo. Sin esta ayuda, una gran parte de la vitamina D que consumes puede perderse, disminuyendo significativamente su eficacia.
Un estudio publicado en el Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics mostró que tomar suplementos de vitamina D con una comida rica en grasas aumentó su absorción en comparación con tomarla sola o con comidas bajas en grasa (Dawson-Hughes et al., 2015).
2. La importancia de la bilis y las enzimas
Cuando consumes grasas, el hígado libera bilis y el páncreas segrega enzimas digestivas que ayudan a descomponerlas. Este proceso también facilita la absorción de vitaminas liposolubles como la vitamina D en el intestino delgado. Sin grasas, la producción de bilis y enzimas es menor, y la vitamina D puede pasar sin ser absorbida de manera eficiente.
Ejemplo práctico: Si tomas tu suplemento de vitamina D en ayunas o con alimentos bajos en grasa, como un café solo, la absorción puede reducirse considerablemente. En cambio, si lo acompañas con un puñado de frutos secos o una tostada con aguacate, maximizas su eficacia.
3. Mejora la biodisponibilidad de la vitamina D
La biodisponibilidad se refiere a la cantidad de una sustancia que llega a la circulación sanguínea y está disponible para que el cuerpo la utilice. Consumir vitamina D con grasas saludables, como las presentes en el aceite de oliva virgen extra, los frutos secos o el aguacate, aumenta significativamente su biodisponibilidad.
Un estudio de American Journal of Clinical Nutrition demostró que las personas que tomaban vitamina D con grasas saludables tenían un 32% más de vitamina D en sangre en comparación con quienes no consumían grasas junto a la vitamina (Wagner et al., 2011).
4. No todas las grasas son iguales
Es importante elegir grasas saludables para acompañar la vitamina D, ya que estas no solo mejoran su absorción, sino que también aportan beneficios adicionales para tu salud:
- Grasas saludables: Aceite de oliva virgen extra, aguacate, frutos secos, semillas y pescados grasos.
- Evitar grasas trans y saturadas: Como las presentes en alimentos ultraprocesados, ya que pueden aumentar la inflamación y contrarrestar los beneficios de la vitamina D.
Ejemplo práctico: Un desayuno que incluya yogur natural con nueces y un chorrito de aceite de oliva es una excelente combinación para tomar tu suplemento de vitamina D.

« Si la vitamina D tuviera un lema, sería: ¡Déjame brillar!»
5. ¿Qué dice la ciencia?
La investigación apoya firmemente la combinación de vitamina D con grasas. Según un estudio publicado en European Journal of Clinical Nutrition, las personas que consumieron vitamina D con una comida alta en grasas experimentaron una absorción significativamente mayor que aquellas que la tomaron con una comida baja en grasa (Reboul et al., 2011).
Además, estudios recientes sugieren que tomar vitamina D con alimentos grasos también mejora su estabilidad y evita pérdidas en el proceso digestivo.
6. Consejos prácticos para tomar vitamina D
- Tómala con las comidas principales: Estas suelen incluir algo de grasa, lo que asegura una mejor absorción.
- Incluye grasas saludables: Por ejemplo, acompaña tu suplemento con aguacate, una tostada con aceite de oliva o un puñado de frutos secos.
- Evita suplementos en polvo o secos: Opta por formas líquidas o en cápsulas que ya incluyan un aceite portador, como el aceite de oliva o de coco.
Ejemplo práctico: Si tomas vitamina D durante el desayuno, añade una rebanada de pan integral con aguacate o un yogur con semillas de chía. Si prefieres tomarla al mediodía, hazlo con un plato de ensalada aderezada con aceite de oliva.
La vitamina D es muy importante para tu salud, pero su absorción depende en gran medida de cómo la consumes. Tomarla con alimentos ricos en grasas saludables no solo mejora su biodisponibilidad, sino que asegura que tu cuerpo la aproveche al máximo. Añade este simple hábito a tu rutina y estarás un paso más cerca de optimizar tus niveles de vitamina D y disfrutar de sus múltiples beneficios para tu salud. Si tienes dudas, consulta con tu dietista o médico para ajustar tu suplementación y dieta de forma personalizada.
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