Cetosis, ayuno y la relación entre el sueño y el sol son los factores que hoy voy a tocar porque son clave para tu bienestar, a parte de la salud, el dinero y el amor. Vamos a desglosarlas una por una, pero antes, te pregunto, ¿alguna vez has sentido que, aunque comas “bien”, tu cuerpo no responde como esperas? La respuesta puede estar en lo que comes, cómo lo haces y el entorno en el que vives.
Cetosis: el estado óptimo del cuerpo
La cetosis no es solo una moda de dietas. De hecho, es el estado natural en el que nacemos y al que nuestro cuerpo debería regresar de manera intermitente. ¿Qué significa estar en cetosis? Básicamente, es cuando el cuerpo, en lugar de quemar azúcar o carbohidratos, utiliza grasa como fuente principal de energía. Y para entrar en este estado, lo primero que hay que hacer es dejar de consumir azúcares y harinas refinadas, esos alimentos que suben el azúcar en sangre y te mantienen en un ciclo de picos y caídas de energía. Imagínate un desayuno típico: cereales, leche, zumo de naranja y una tostada. Parece inofensivo, ¿verdad? Pues bien, ese desayuno dispara tu insulina desde primera hora de la mañana, lo que te pone en un estado inflamatorio. Si eso lo haces cada día, terminas por desarrollar resistencia a la insulina, lo que a su vez abre la puerta a muchas enfermedades. Así que, si quieres empezar bien el día, mejor opta por huevos, aguacate o algún tipo de proteína que no te altere el azúcar en sangre.
Ayuno: el arte de no comer
El ayuno es una de las herramientas más antiguas para mantener el cuerpo en equilibrio. Durante siglos, nuestros antepasados ayunaban, pero no porque lo eligieran, sino porque no siempre había comida disponible. Hoy, por el contrario, vivimos en un mundo donde hay comida por todas partes, a todas horas. Y aquí está el truco: ya no necesitamos comer todo el tiempo. De hecho, hacer ayunos de vez en cuando permite al cuerpo resetearse y mejorar su funcionamiento.
Cuando hablo de «pasar hambre», no me refiero a sufrir, sino a hacerlo de manera controlada y consciente. Es como darle un respiro al sistema digestivo para que se recupere. Si nunca has hecho ayuno, puedes empezar de forma sencilla: prueba a dejar de comer después de la cena y no vuelvas a comer hasta el desayuno del día siguiente. Poco a poco, puedes ir ampliando ese intervalo de tiempo. Tu cuerpo se adaptará, y lo agradecerá.

Sueño y sol: dos pilares fundamentales
Puedes dominar la cetosis y el ayuno, pero si no duermes bien o no te expones al sol, tu salud se verá afectada. El sueño es un proceso reparador esencial. No es casualidad que después de varias noches sin dormir bien te sientas mal: el cuerpo necesita ese descanso para reparar y regular todas sus funciones. Y no solo eso, la exposición al sol también juega un papel crucial. El sol es la fuente principal de vitamina D, que influye directamente en nuestro sistema inmunológico y en el equilibrio hormonal. Ahora, imagínate que haces ayunos y sigues una dieta baja en carbohidratos, pero te pasas el día encerrado en una oficina sin ver la luz del sol. ¿Crees que eso es saludable? Pues no lo es. Y es que el ambiente de luz en el que vives influye directamente en tu salud. Si te expones a luz artificial todo el día y no recibes luz solar, eso también afecta a tu cuerpo de manera negativa, incluso aunque sigas una dieta perfecta
Luz y electromagnetismo: ¿quién lo hubiera pensado?
Este puede sonar como un tema raro, pero aguanta un momento. La luz y el electromagnetismo son factores clave para tu salud. Sé que suena como ciencia ficción, pero la realidad es que nuestro cuerpo está sintonizado con el ambiente de luz natural, no con el de las pantallas y luces artificiales. Y, ¿qué pasa con el electromagnetismo? Pues todo lo que nos rodea emite señales electromagnéticas, desde el Wi-Fi hasta los electrodomésticos. Aunque no lo veas, afecta a tu cuerpo.
Lo importante aquí es entender que la luz y el electromagnetismo no son cosas separadas, sino dos caras de la misma moneda. Lo que sale del módem de tu casa, por ejemplo, es luz, solo que no la ves. Pero tu cuerpo la detecta y, si te expones a la luz incorrecta o a demasiada interferencia electromagnética, eso puede tener un impacto negativo en tu salud.
«Cuando la dieta no es correcta, la medicina no sirve. Cuando la dieta es correcta, la medicina no es necesaria »

El ambiente de luz: tu dieta invisible
Vamos a darle la vuelta a lo que tradicionalmente entendemos por salud. ¿Sabías que, incluso si haces la mejor dieta del mundo, si estás en un ambiente de luz equivocado, podrías enfermar? Y, del mismo modo, si comes algo no tan saludable pero te rodeas de un ambiente de luz correcto, es posible que no te afecte tanto. Increíble, ¿verdad? Pues así de importante es el entorno en el que vivimos.
Un buen ejemplo es el uso excesivo de pantallas antes de dormir. Las luces azules que emiten interfieren con la producción de melatonina, la hormona del sueño. Así que, aunque comas de manera impecable, si te pasas las noches viendo series o revisando el móvil, estás boicoteando tu propio descanso.

« ¡Ponte al sol! Tu vitamina D te lo agradecerá, y tus huesos también 🌅 💪 »
Recapitulando: comida, luz y electromagnetismo
No olvides esto: comida, cetosis, luz y electromagnetismo. Así de sencillo, pero a la vez así de crucial. Comer bien es fundamental, pero no lo es todo. El ambiente de luz y la exposición a señales electromagnéticas también cuentan, y mucho. Si alimentas estos cuatro factores, estarás en el camino correcto hacia una mejor salud.
Para cerrar, recuerda siempre que no hay una fórmula mágica. La cetosis, el ayuno, el sueño y la exposición al sol no son trucos para arreglar todo de inmediato, pero son prácticas que, integradas en tu día a día, pueden marcar una gran diferencia. A medida que avances en tu propio camino de bienestar, te darás cuenta de que todo está interconectado y que cuidar cada aspecto de tu vida es la clave para sentirte bien.
«La comida es combustible, no terapia».
Más vale prevenir que curar. La prevención es nuestra mejor herramienta, y está en tus manos decidir si acumulas “pequeños pecados” que pasito a pasito te lleven a la enfermedad, o si optas por pequeñas acciones diarias que promuevan el equilibrio, la salud y el bienestar físico y emocional. Te acompaño en el viaje que te lleva a recuperar tu salud, energía y bien estar con seguridad a corto, medio y largo plazo.
Si quieres saber más sobre cómo influye en sol en una dieta opuesta a la cetogénica combinada con la presencia y ausencia del sol puedes con sultar este artículo publicado en PubMed: Vegetarianism, bone loss, fracture and vitamin D: a longitudinal study in Asian vegans and non-vegans.